miércoles, 27 de julio de 2016

Capítulo 7: Año de Máster.

¡Muy buenas a todos!

Sed bienvenidos a "Historias de un Profesor Trotamundos", el blog en el que escribiré sobre mis diferentes experiencias en la docencia, tanto en España como en el resto del mundo.

En este séptimo capítulo vamos a hablar de todo lo que pasó tras finalizar la carrera. A partir de aquí, viene un tiempo de mejoras, de felicidad, de entusiasmo por lo que hago y de mucha, mucha ilusión. Pero vamos por partes. 

Para empezar, pasé el verano dando clases particulares de inglés a una alumna que necesitaba prepararse para un examen de certificación oficial, lo cual me vino genial porque pude aplicar muchas de las cosas que aprendí en las prácticas que hice en la academia y además pude preparar y dejar preparado un montón de materiales para la docencia que más adelante podré seguir utilizando con otros estudiantes.

A finales de septiembre de ese año, por fin me llegó la notificación: he sido aceptado para el máster en enseñanza de Español como Lengua Extranjera en la Universidad de Cádiz. La experiencia en esta nueva ciudad fue muy, muy positiva ya que, para empezar, nunca había estado en esta ciudad y era una de esas ciudades a las que le tenía muchas, muchas ganas. Además, se podría decir que este ha sido el año con más actividad de todos, y ahora explico por qué.

Durante los tres primeros meses (octubre-noviembre-diciembre) consigo encontrar una academia en la que seguir estudiando y formándome en la lengua inglesa, algo que me vino muy bien ya que a partir de este momento ya no tendré clases en inglés ni estaré tan en contacto como me gustaría con esta lengua. Pero me impliqué de tal forma y mostré tales habilidades para explicarme y comunicarme, que algunos compañeros me pedían más clases particulares para aprender más inglés. Acepté encantado.

Durante la Navidad, de camino a casa en el tren, una señora muy habladora que también residía temporalmente en Cádiz aunque era de Almería, como yo, empezó a darme conversación durante el camino, y una cosa lleva a la otra, y me pidió que también le diera clases particulares, por lo que durante algunos meses estuvimos trabajando en su B1 utilizando, ya sí, las nuevas metodologías de enseñanza que estaba aprendiendo en el máster.

Más adelante, gracias a una asignatura enfocada a la comunicación en el aula y la aplicación de la pragmática, tuvimos la oportunidad de visitar el Centro Superior de Lenguas Modernas (donde los Erasmus se apuntan para recibir clases de español) para observar en una clase al grupo al que le íbamos a dar la clase el siguiente día. De esta forma, el jueves 21 de abril de 2016, puedo decir que di mi primera clase de español, y no lo hice solo, sino que lo hice en compañía de una gran compañera y profesional de la enseñanza (era obligatorio hacerlo por parejas). ¡Te mando un abrazo enorme, Verónika! Una experiencia muy gratificante y enriquecedora que nunca olvidaré, sin duda.

Finalmente, durante el mes de mayo, tuve la suerte de que una compañera Erasmus decidió que quería mejorar su español, a pesar de tener ya un C1 en la lengua hispana, así que pensó en mí para ayudarle a mejorar. Y, efectivamente, así lo hicimos. Otra experiencia estupenda en la que disfruté muchísimo trabajando a un nivel más avanzado de nuestra lengua.

Y en fin. Os preguntaréis que dónde están las prácticas del máster, ¿verdad? Pues en mi caso no las hay. No por nada, sino porque he conseguido que me las convaliden para poderme ir este septiembre a Rostov del Don (Federación Rusa) a trabajar durante un año entero. Así que en mayo termino mi máster y de vuelta a casa a pasar el verano.

Pero mi año en Cádiz no se remite sólo al máster y al trabajo, sino que además lo he combinado con unas clases de introducción al teatro. Sí, sí. ¡Me metí a actor! Con esto he conseguido ciertas habilidades para la interacción que me vendrán muy bien para dar clase y/o aplicar en clase. En un grupo de teatro de universitarios, me gustaría aprovechar para mandar un fuerte abrazo a la compañía Indiscreto Teatro. Con este grupo le he dado un toque mucho más dulce y alegre a mi estancia en esta ciudad, además de haber hecho muy buenos amigos allí.

Y bueno, esto es todo por ahora. Próximamente os contaré más.

¡Hasta pronto!

Fran SC.

miércoles, 20 de julio de 2016

Capítulo 6: Cuarto año de carrera.

¡Muy buenas a todos!

Sed bienvenidos a "Historias de un Profesor Trotamundos", el blog en el que escribiré sobre mis diferentes experiencias en la docencia, tanto en España como en el resto del mundo.

Con este sexto capítulo concluimos mis aventuras en el Grado en Estudios Ingleses, el cual va a terminar por todo lo alto y con una gran sensación de alegría, satisfacción y orgullo para mí mismo por todo lo vivido durante esos cuatro años, tanto con los estudios como con lo extraacadémico. Pero bueno, vamos a lo importante.

Este cuarto año de carrera fue el más diferente, disfrutado e interesante de todos. Casi graduado ya, podríamos decir que se tienen casi todos los conocimientos necesarios para conseguir el título adquiridos, por lo que eres ya casi un profesional. Las grandes preguntas que todos nos hemos hecho en este año es "¿Dónde demonios voy a hacer las prácticas este año?" y "¿De qué voy a hablar en mi Trabajo de Fin de Grado y qué profesor me lo va a dirigir?". Dos preguntas que a mí, y al resto de mis compañeros, me van a dar bastantes quebraderos de cabeza durante todo el año, sobre todo cuando tienes que gestionar todo desde el extranjero, como fue mi caso.

Sí, queridos lectores, eso he dicho. Desde el extranjero. Y es que desde septiembre hasta finales de febrero estaré haciendo un Erasmus en Atenas (Grecia), y por eso es por lo que tendré que gestionar todo desde el extranjero por vía email e internet. Pero bueno, de esta experiencia -que también incluye docencia- hablaré en otro post. Lo importante es eso, que estuve allí y fueron unos meses estupendos en los que me divertí y aprendí muchísimo.

El segundo cuatrimestre ya se presentó de otra forma, aunque bastante atareado también. Además de tener que ponerme al día con los apuntes por las dos semanas que llegué tarde, tenía que empezar a organizarme para hacer todos los trabajos que habían mandado. Además de eso, durante unas semanas estuve ayudando una vez más en la asociación de la que os hablé hace unas semanas en la que yo colaboraba siempre como voluntario, aunque tuve que dejarlo porque pronto empezaría las prácticas en una Academia de Inglés en las que, además de dar clases de inglés, examinaba a los alumnos de la parte oral del examen de acreditación.

A todo esto, había que añadirle que tenía que combinar todas las clases, trabajos y prácticas con la escritura del Trabajo de Fin de Grado, un trabajo que en el mes de abril descubrí que lo que estaba intentando hacer, era totalmente inviable e incorrecto, así que debía empezar de cero una vez más, aunque en la misma línea. Aunque un poco agobiado, supe llevar todo para adelante y terminar todo lo que se me pidió a tiempo.

Y finalmente, con la defensa del Trabajo de Fin de Grado y unas buenas valoraciones por parte del jurado evaluador, el 20 de julio terminé mi carrera y me disponía a solicitar plaza en un máster. Pero eso ya es otra historia que os contaré en el siguiente post.

Mientras tanto, espero que este capítulo también os haya gustado tanto como a mí escribirlo.

¡Nos vemos pronto!

Fran SC.