miércoles, 31 de agosto de 2016

Capítulo 10: Anécdotas de un prácticum.

¡Muy buenas a todos!

Sed bienvenidos a "Historias de un Profesor Trotamundos", el blog en el que escribiré sobre mis diferentes experiencias en la docencia, tanto en España como en el resto del mundo.

Como la semana pasada os conté algunas anécdotas  de mi experiencia dando clase como voluntario en una asociación, hoy os voy a hablar de algunas otras historias curiosas que me ocurrieron dando clase en una academia de Almería en la que hice mis prácticas de la carrera.

Para empezar, he de decir que fue una experiencia increíble en la que aprendí muchísimo, mejoré inconscientemente mi inglés y disfruté como un niño pequeño. Fue un mes y pico duro en el que tenía que ir todas las tardes a las prácticas además de escribir mi Trabajo de Fin de Grado y seguir todas las clases con sus correspondientes trabajos y exámenes, pero mereció la pena. Cuando llegaba por las noches a casa, sólo tenía ganas de tirarme en el sofá en modo plancha por el agotamiento que tenía, pero era un agotamiento de satisfacción ya que lo estaba dando todo y haciendo un buen trabajo.

Pero bueno, vamos con las anécdotas curiosas, que es lo que importa.

1) Tantas horas de clase dan para mucho y claro, hablas con los alumnos sobre las cosas que te gustan. A una chica un día le comenté que a mí también me gustaba Pokémon, pero los primeros 150 y hasta la tercera generación, y ella me comentó que le gustaba mucho dibujar. Pues en mi último día en la academia, a pesar de no haberla visto dando clases, me buscó para entregarme un dibujo que había hecho ella de dos pokémons para mí, dibujado y pintado a mano. Chulísimo, y el detalle me encantó. Aún guardo el recuerdo en una caja de recuerdos :')

2) El problema que tienen los niños pequeños es que son muy difíciles de controlar a veces, y algunos pueden traer más de un dolor de cabeza. Por ejemplo, en el grupo de los peques, había de todo. Desde un chico que le ponía toda la fe del mundo en pronunciar correctamente las palabras por problemas fónicos hasta otros niños que hablaban tan bajito que incluso poniéndome a su lado para escucharlos, me costaba. Además, como muchos se conocen del cole también, se ponían a hablar entre ellos o se peleaban por cosas del cole. Era una clase increíble. Pero al final supe organizarlos y hablar con ellos y jugar con ellos de forma que estuvieran callados  toda la clase y luego, si daba tiempo (que casi nunca daba :P), se ponían con sus amigos para hablar.

3) También recordaré con cariño las sustituciones que hice de algunos profesores cuando no pudieron venir por alguna razón, que fueron dos contadas, pero muy interesantes. Yo solo ante grupos de niños nuevos y lecciones que dar de forma divertida siguiendo las metodologías que sus profesores me dejaban. Curioso fue el momento de poner el listenning en la radio, que al final no conseguí ponerlo y lo tuve que dejar en el olvido porque no había manera a que yo pusiera el CD en marcha.  Estas tecnologías... jajaja

4) Y, por supuesto, algunas amistades también surgen aquí. Tenía un alumno con el que he mantenido el contacto y le estuve ayudando con clases particulares aparte para presentarse al examen de inglés, y de ahí, unas cuantas cervezas sí que han caído. Y es que a veces los amigos se pueden hacer donde menos te lo esperas...

Y bueno, esto es lo más reseñable que se me ocurre contaros sobre mi estancia en una academia como práctico de mi carrera. Me gustaría aprovechar para mandar a mis compañeros de prácticas, Fran e Isa, un saludo enorme porque con ellos lo pasé en grande en este mes y sin ellos esto no habría sido lo mismo. Si alguna vez me leen, que sepan que me acuerdo mucho de ellos y que espero que les vaya muy bien.

Comentar en esta entrada que, siendo hoy miércoles, este domingo pongo rumbo a Rostov del Don (Rusia) para seguir con mis experiencias dando clase, pero en este caso, de español. Así que ya os iré contando qué tal es mi  vida por allí y cosas graciosas que, al cambio de cultura, me vayan ocurriendo.

Mientras  tanto, os mando un saludo enorme a todos.

¡Hasta pronto!

Fran SC.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Capítulo 9: Anécdotas docentes.

¡Muy buenas a todos!

Sed bienvenidos a "Historias de un Profesor Trotamundos", el blog en el que escribiré sobre mis diferentes experiencias en la docencia, tanto en España como en el resto del mundo.

Hoy me gustaría hablaros sobre diferentes anécdotas curiosas de las que siempre me acordaré dando clase en una asociación de Almería donde participé como voluntario unos tres años. Si no continué con ellos fue porque la vida, los estudios y el destino me han llevado de una ciudad a otra y ya no vivo en Almería capital para seguir trabajando con ellos, pero si algún día vuelvo, tened por seguro que volveré a hacerme voluntario con ellos. 

Durante el tiempo que estuve con ellos tuve la ocasión de aprender mucho de los niños, llegando incluso a aprender yo más que a enseñarles yo. El perfil de los alumnos de esta institución es bastante complicado, ya que son niños con diferentes tipos de dificultades sociales, ya sea por problemas en casa o por el ambiente general en el que se desenvuelven, por lo que hay que saber tratarlos. En estas condiciones, he encontrado varios casos curiosos:

1) Los hermanos gemelos que me llamaban "el profe malo". Fueron dos chavales de primero de ESO que, como muchos otros, no llevan bien el inglés y quieren hacer rápido la tarea para irse a jugar pronto. Al igual que yo, había otros voluntarios que también estaban ayudando a otros alumnos, pero ellos no usaban el mismo método que yo, por lo se volvió fácil ver cuando ciertas cosas se hacían bien, y cuando otras cosas se hacían mal. La cuestión es que cuando me acercaba a estos chicos para ayudarles con la tarea de inglés, me decían que no, que yo era el profe malo y que preferían a otros voluntarios. Al principio no le di importancia, pero al repetirse varias veces la escena les pregunté porqué me llamaban así. Resulta que algunos voluntarios les decían las respuestas, mientras que yo les explicaba y les hacía pensar la respuesta. Al final entendieron que de esa forma no aprenderían nada y que los exámenes tendrían que hacerlos solos, así que les convenía más aprender a hacerlo por ellos mismos.

2) El chico de las chuletas. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez en la docencia al típico alumno (o alumna) que no tiene interés alguno en estudiar y que quiere aprobar todo a fuerza de copiar? Pues bien, esto es lo que me ocurrió a mí con uno de ellos. Como decía, era el típico chico que no quería estudiar y que se quería copiar. Pero un día me pidió ayuda para estudiarse las preposiciones en inglés. Dada esa muestra de interés, me puse manos a la obra para aprovechar antes de que se le pasen las ganas de estudiar, y me puse a explicárselas. Yo veía al chico con demasiado interés, copiando todos los dibujitos y explicaciones en un papel ya que decía que "en casa me lo estudiaré". Hasta que lo pillé. ¡El chico estaba intentando que yo le hiciera y dibujara la chuleta para después sacarla en el examen! Cuando me di cuenta no cabía en mi asombro.

3) Pero no siempre es todo anécdotas sobre niños que no quieren estudiar. También los hay que quieren estudiar, que quieren seguir creciendo, y que lo hacen a lo bestia. De todos los niños a los que he conocido y dado clase en esta asociación, también he conocido chavales que, aunque son bastantes años más jóvenes que yo, aún guardamos el contacto vía whatsapp y tenemos cierta amistad. ¿Y lo bonito que es ver cómo pasa el tiempo, ver que cuando tú empezaste tus alumnos eran súper niños y pequeños y que ahora incluso están estudiando una carrera o te sacan una cabeza en altura? Creo que esta es una de las partes más bonitas de toda la docencia, el ver que la semilla que se siembra está creciendo y que tus ánimos y consejos han servido a otros para que les vaya bien en los caminos que eligen.

Y bueno, estas son algunas de las anécdotas de este lugar al que siempre recordaré con mucho cariño. Próximamente os contaré otras tantas en otras instituciones ;)

¡Hasta pronto!

Fran SC.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Capítulo 8: Mi Erasmus en Atenas (Grecia).

¡Muy buenas a todos!

Sed bienvenidos a "Historias de un Profesor Trotamundos", el blog en el que escribiré sobre mis diferentes experiencias en la docencia, tanto en España como en el resto del mundo.

 Como el título de la entrada anuncia, hoy os voy a hablar de mis aventuras en el extranjero, y más en concreto, en Atenas, capital de la bella Grecia. ¿Cómo decidí ir allí? Pues muy sencillo: la elegí como mi destino Erasmus. Y os preguntaréis, ¿por qué? Muy sencillo: siendo sincero, en casa no hay tanto dinero como para poderme permitir un semestre entero en Reino Unido por lo caro que es, así que tenía que buscar un lugar medianamente barato, con el que poder ahorrar y encontrar ciertas facilidades. Grecia era un país con el que pensé "dado que están en crisis, los precios serán baratos". Error. Los precios no eran más bajos, pero tampoco eran tan altos como podrían serlo. Además, ¿cuándo iba a tener una oportunidad para disfrutar de esa forma de un país como Grecia?

Pero en fin. Conseguí estudiar todo lo que quería aprender por allí así como aprender un montón sobre la cultura griega gracias a una asignatura que me permitieron cursar en las que nos hablaron sobre cine, literatura, arte, historia, teatro, lingüística, etc. de la época contemporánea que fueron realmente interesantes. Eso me ayudó a comprender mejor la vida en Grecia y a disfrutarla de una forma diferente. Gracias a esta pude leer a un autor griego: Nikos Kazantzakis y su obra La última tentación de Cristo. Obviamente, lo hice en inglés, ya que no domino el idioma ni de lejos a un nivel básico de comunicación. 

Entre otras cosas "algo diferentes" que pude disfrutar allí, podemos encontrar el concierto del artista griego Maravellas Illegal que me auto regalé por Navidad. Es un cantante que pude empezar a escuchar los meses antes de llegar al país y que me hizo mucha ilusión poder hablar con él, echarme una foto y llevarme su autógrafo. Os recomiendo a todos que si alguna vez tenéis la oportunidad, vayáis a verlo porque es genial.

También tuve la oportunidad de ir al teatro a ver a una obra con actores de verdad, El misterioso secreto creo que se llamaba. Por supuesto, no entendía más que síes, noes, porqués, y cuatro frases más, pero  me intrigaba mucho el ver cómo había evolucionado el teatro, qué elementos clásicos quedaban aún tras la gran tradición teatral que esta cultura y país arrastran. Realmente pude disfrutarlo, fue una experiencia increíble. Además, me gustaría aprovechar para agradecer a mi amiga Margarita por llevarme allí esa noche. ¡Mil gracias, guapa! Con ella también tuve la oportunidad de ver una película en griego, grabada en Atenas y con actores griegos. La traducción del título al inglés era "what if", aunque no lo recuerdo  en versión original. Pero en fin, me encantó igualmente, aunque entendiera poco de los diálogos.

Hay una cosa que estoy obligado a mencionar si hablo de Grecia... ¡los gyros! Madremía, lo mejor de este país es la comida, y los gyros para mí son su plato estrella. Moriría por volver a comerme uno (o dos, o tres, o los que hagan falta ja ja). Y aquí menciono a mi amigo David, compañero de innumerables aventuras allí y que me llevó a comer el primer gyros de todos en plaza Exarchia. Y bueno, hablando aquí de mi amigo David, no podemos olvidarnos de nuestra aventura en Cáritas. No sé, otra chica alemana amiga nuestra estaba allí y nosotros decidimos apuntarnos también. Y allí empezamos los dos, ayudando en la cocina para alimentar a refugiados durante dos meses, aunque a mitad de camino yo decidí cambiar el plan y alistarme al aula de idiomas.

Allí, junto a un profesor americano, estuvimos preparando e impartiendo clases de inglés a refugiados que no conocían ni la lengua griega ni la inglesa para ayudarlos a su integración en la sociedad. La verdad es que pude aprender mucho de esta experiencia, tanto por observar a otro profesor como por lo que yo pude poner en práctica con el inglés como única lengua vehicular. 

Y bueno, mogollón de anécdotas y detalles más puedo contar sobre mi estancia en este país. Y  como podéis ver, fueron seis meses muy bien aprovechados en los que además, empecé a preparar mi Trabajo de Fin de Grado. Todo esto en medio, también, de las elecciones para elegir a Chipras como puevo presidente del país, un tema que puede dar para mucho contando anécdotas relacionadas. Y eso, en general ha sido un salto directo para adentrarme en esta maravillosa cultura en la que hice amigos que a día de hoy aún están aquí a pesar del tiempo y la distancia y en la que aprendí muchísimo de un país al que siempre me refiero como "nuestros primos", y eso mola. Si alguien quiere saber más sobre el país o anécdotas más concretas por allí, no dudéis en preguntar :)

En la próxima entrada, hablaremos sobre otras experiencias en la docencia que también son curiosas.

¡Hasta la próxima!

Fran SC.