martes, 24 de enero de 2017

Capítulo 15: Época de exámenes

¡Hola a todos!

Sed bienvenidos a "Historias de un Profesor Trotamundos", el blog en el que os hablaré de mis diferentes experiencias en la docencia, tanto en España como en el resto del mundo.

Tras unas breves -pero intensas- vacaciones navideñas en Moscú, ha llegado la hora de volver a la rutina y ver a mis alumnos una última vez. Esta vez no será para dar una clase, pero sí para hacer los exámenes y dar a conocer sus correspondientes resultados. ¡Vamos allá!

El modelo de exámenes es muy diferente al que yo he tenido toda mi vida. En este caso, a partir de un mismo texto, se extraen ejercicios de lectura (para practicar la pronunciación), explicación tanto en la lengua extranjera como en la nativa del contenido del texto, y un breve análisis sintáctico en español de alguna oración clave del texto. A esto hay que añadirle que, totalmente al azar, deben elegir un tema de los comentados en clase para exponerlo frente a los profesores y responder algunas preguntas sobre el mismo. Tras realizar todas estas partes, los profesores presentes (en este caso, la profesora de referencia y yo) decidimos su nota final, e intentamos ayudar un poco teniendo en cuenta todo el esfuerzo (trabajos entregados y asistencia) realizados a lo largo del semestre. 

La verdad es que esta es una gran novedad. Nunca se me habría ocurrido a mí preparar un examen así, el cual es mucho más cómodo porque no tienes que llevarte los exámenes a casa para corregirlos y tienes el trabajo hecho al instante. De este modo, incluso en el examen practican tanto la expresión como la comprensión oral y escrita. Es simplemente genial. Si algún día puedo, quiero poner esto en práctica de forma autónoma.

Esto fue sólo para uno de los grupos que tenía. El resto no necesitaron hacer un examen. Sus notas se calculaban según habían entregado las tareas, participado, asistido y la actitud mostrada día a día en el aula. Esto es un problema, porque hay alumnos de los cuales no tienes duda sobre qué nota ponerles, pero hay otros con los que no dejas de tener en mente si la nota que le has puesto es la que realmente merecen, o si por el contrario debería ponerles más o menos. Esto es siempre un comecocos. Y no exagero. O al menos es que yo me preocupo demasiado por estas cosas. En cualquier caso, a mí me ha gustado poder debatir los resultados personalmente con los alumnos y ver sus reacciones sobre ellas, ver si están de acuerdo o no, y por supuesto, si me he equivocado, poder rectificarlas a tiempo antes de que entren en su expediente de forma irreversible. 

Y esto es todo sobre la puesta de notas y evaluación del alumnado al terminar el semestre. Aquí se cierra mi primera (y no sé si última) etapa en tierras rusas. 

Para despedirme, sólo me queda decir que ha sido un auténtico placer trabajar en la Universidad Federal del Sur. He aprendido mucho, tanto de las clases como del equipo docente y la cultura rusa, y al final es una experiencia muy enriquecedora que muchos quisieran tener, y que yo he tenido la infinita suerte de poder disfrutarla. Muchísimas gracias a todos los que han formado parte de esta aventura, a todas las personas que he conocido y que han hecho de estos seis meses un lugar más acogedor en el que vivir a pesar de estar lejos de mi casa, familia y amigos. Ha sido inolvidable.


Y ahora sí, aquí me despido por hoy. Pronto volveré con nuevas historias, anécdotas y experiencias relacionadas con la docencia. Eso sí, las próximas serán ya desde España. 

Un abrazo a todo y espero que estos os haya gustado.

FranSC.

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